Innovación Social para la Sostenibilidad

PRESENTADA “ÉTICA Y REVOLUCIÓN DIGITAL”, CUARTA ENTREGA DE LA REVISTA DIECISIETE

 

Más de 100 personas participaron ayer en el acto de presentación on line de la Revista Diecisiete, en el que personas expertas debatieron sobre las oportunidades -pero también retos y límites éticos- que plantea la transformación digital en relación con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados en la Agenda 2030

Madrid, 25 de marzo de 2021

Inteligencia Artificial, Internet de las Cosas, Big Data, realidad aumentada, plataformas colaborativas en la nube, Blockchain suenan como grandes promesas en la nueva e imparable sociedad digitalizada. Pero ¿acortará esta transformación digital nuestro camino hacia la consecución de la Agenda 2030 y sus 17 metas de desarrollo sostenible? ¿o será más bien necesario marcar nuevas lindes y veredas para evitar los potenciales riesgos o impactos negativos de este nuevo modelo de sociedad? ¿desde la ética o desde la regulación?

Es el tema abordado en el cuarto número, ÉTICA Y REVOLUCIÓN DIGITAL, de la revista Diecisiete, una publicación científica de Acción contra el Hambre en colaboración con el Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano y Desarrollo de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) con la vocación de contribuir a la consecución de la Agenda 2030 desde la ciencia, la investigación y la difusión del conocimiento). En este cuarto número abordan el tema personas expertas en economía, tecnologías de la información, el derecho o la sociología, sector público y privado.

“¿Estamos seguros de tener las herramientas adecuadas para controlar la transformación digital? ¿Podemos garantizar que será sostenible y contribuirá al bienestar de las personas?  ¿A qué futuro digital aspiramos? ¿qué deben decidir los humanos y qué los algoritmos?” con estas preguntas abría el acto Jesús Salgado, profesor de la UPM y editor de este número.

La digitalización, un bien común

“Esta revista es una cartografía de cómo la tecnología debe trabajar para hacer mejor el mundo”, era la declaración de intenciones con la que abría el debate Txetxu Ausín, director del Grupo de Ética Aplicada del CSIC “La tecnología avanza a un ritmo imparable, el debate ético la acompaña -aunque monopolizado por los países occidentales desarrollado- pero el debate jurídico no está, tal vez, siguiendo el paso ni yendo al núcleo de la cuestión. Nos hemos adaptado a los cambios, pero no reflexionado lo suficiente desde el ámbito jurídico sobre cómo afectan esos cambios a las personas”, completaba Margarita Robles, profesora titular Derecho Internacional Público, Universidad de Granada. Ausin y Robles son co-autores del artículo “Ética y derecho en la revolución digital”.

Conciliar transición digital con transición ecológica

Andrés Ortega, director del Observatorio de las Ideas e Investigador Sénior Asociado del Real Instituto Elcano señalaba el de la conectividad como el principal reto actual de la revolución digital. “La conectividad todavía se tiene que convertir en un bien común. Como la electricidad o el agua antes, por ahora es solo para ricos. Un aspecto importantísimo de la revolución digital es el impacto ambiental por el consumo energético asociado, y este es un aspecto ético poco considerado. Hay que poner en marcha una alianza positiva entre las dos transiciones actuales: la ecológica y la digital”,

“Vivimos en un entorno híbrido entre mundo real y pantallas. Hasta ahora nuestro mundo tenía unas leyes naturales, ahora estamos construyendo un mundo virtual, un nuevo escenario al que hay que aplicarle las leyes de la ética de las personas: no hay una ética de las máquinas. Las máquinas deben ser gobernadas por el comportamiento humano”, señalaba Ángel Gómez, coronel del Ejército del Aire, y analista geopolítico en el Ministerio de Defensa. Es co-autor de Hacia una ética del ecosistema híbrido del espacio físico y el ciberespacio.

“La transformación digital a distancia nos permite una educación mucho más afectiva. Posibilita no solo adaptar la formación a la diversidad del alumnado, también a su estado anímico. El potencial es enorme pero hay que hacer frente a los retos de privacidad y autonomía que son especialmente acuciantes en los países de renta baja”, explica Ángeles Manjarrés, Investigadora del departamento de Inteligencia Artificial, Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y co-autora del artículo Aprendizaje-Servicio y Agenda 2030 en la formación de ingenieros de la tecnología inteligente

Digitalizar para abrir espacio a la creatividad humana

“La tecnología está creando nuevas oportunidades para las organizaciones que apuestan por una transformación profunda, que no consiste en usar herramientas digitales sino un cambio cultural que permitan nuevas formas de trabajar y hacer las cosas. La capacidad analítica puede optimizar los servicios que prestamos y ayudarnos a idear nuevos servicios. En Acción contra el Hambre estamos aprovechando las oportunidades de la tecnología para mejorar nuestros procesos, automatizar tareas y así ganar en eficiencia y dejando más espacio para la creatividad. Otro beneficio que estamos explotando es las posibilidades tecnológicas de anticipar crisis”, Victor Giménez, director de transformación digital en Acción contra el Hambre y autor de Innovación y transformación digital en las ONG. La visión de Acción contra el Hambre

María Luz Cruz Aparicio, Innovation Manager en Iberdrola y co-autora del artículo El futuro digital del sector energético repasó las distintas vertientes de la aplicación de la inteligencia artificial en el sector energético.