Innovación Social para la Sostenibilidad

Presentación del número siete: ‘La COVID–19 y su impacto global más allá de la salud’

 La suma de conocimiento, colaboración y voluntad política constituyen La tríada para gestionar los grandes desafíos‘La COVID–19 y su impacto global más allá de la salud’, en el nuevo número, ya disponible, de la Revista DIECISIETE

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Teresa  Sánchez, profesora  en  la  Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid, Encarnación Sarria,  catedrática  en  la  facultad  de  Psicología de  la  Universidad Nacional  de  Educación  a  Distancia  (UNED) y Juan Gimeno Ullastres,  Catedrático de Economía Aplicada (Economía Política y Hacienda Pública) de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

  • Los estragos de la pandemia han desembocado en una crisis alimentaria y la desaceleración económica ha llevado a muchas familias a perder sus ingresos. En países donde los sistemas de protección social son más frágiles, se han visto desbordados, sin capacidad de asumir la carga de vulnerabilidad que llegó asociada a la crisis sanitaria.
  • También asistimos a posibles efectos positivos, como la aceleración de la digitalización en algunos sectores, cierta mejor calidad del aire o un cambio hacia hábitos más sostenibles.

La Revista DIECISIETE acaba de lanzar un nuevo monográfico sobre cómo ha modificado la pandemia los ámbitos más relevantes de nuestras sociedades.  En este número colaboran más de 20 personas expertas e investigadores internacionales que ofrecen una perspectiva profunda y global sobre el impacto de la crisis sanitaria en términos socioeconómicos.

Los estragos de la pandemia en términos socioeconómicos han desembocado en una crisis alimentaria y la desaceleración económica ha llevado a muchas familias a perder sus ingresos. En países donde los sistemas de protección social son más frágiles se han visto desbordados, sin capacidad de asumir la carga de vulnerabilidad que llegó asociada a la crisis sanitaria. El impacto sobre el ODS 1 (Erradicación de la pobreza) ha sido significativo. Después de décadas de progreso en las metas de este objetivo, la pobreza ha aumentado en 2020 en muchas regiones del mundo: se calcula que, debido a la pandemia, hay ahora 120 millones de personas más en situación de pobreza extrema. En el caso de España, entre el último trimestre de 2019 y el primero de 2021, cuando la mayoría de las restricciones se habían levantado, el volumen de hogares sin ingresos aumentó más de un 10%, y a mediados de 2020 la cifra había aumentado en más de 100.000 hogares respecto al nivel previo a la crisis sanitaria.

En general, el análisis del nivel de cumplimiento de los ODS refleja que el ritmo actual de avance es insuficiente y que, más allá de la coyuntura pandémica, existen dificultades estructurales en la Agenda que deben abordarse. La profesora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid, Teresa Sánchez, argumenta que uno de los ejes del problema se sitúa en la tensión entre la necesidad de abordar los ODS de manera integral y sistémica- debido a su naturaleza altamente compleja e interrelacionada- y la necesidad de enfocar los esfuerzos y priorizar las actuaciones. “Desde 2019 venimos sufriendo un estancamiento del cumplimiento de los ODS. En países desfavorecidos retroceden los ODS sociales, con una gran falta de métodos de protección social básicos y, en los favorecidos, la agenda climática ha pasado a un segundo plano”, ha querido destacar. “En los países más favorecidos se ve que la agenda climática pasa a un segundo plano”, ha añadido Teresa Sánchez.

“Durante la pandemia nos encontramos con un malestar social, una pérdida de confianza en las instituciones, polarización, perturbaciones en los ciclos electorales… Esto, en ciertas regiones, solo ha abierto la puerta a comportamientos más autoritarios”, ha apuntado Teresa Sánchez.

Volviendo al contexto de la salud de la población, la pandemia de la COVID-19 ha tensionado nuevamente al sistema sanitario público español, aún no recuperado de las consecuencias de la crisis de 2008. En el trasfondo a la atención prestada a la pandemia persiste una larga lista de problemas estructurales que se han hecho endémicos. En la mayoría de  los casos analizados se observa que los más importantes estaban presentes ya antes de la crisis  y la COVID-19 solo ha agravado muchos de ellos.

Además, dicha inestabilidad también ha causado estragos en la salud mental de la población. “No todos salimos igual de afectados de la pandemia. Esas personas en situaciones vulnerables, que no tienen un contexto de bienestar, pueden desarrollar daños que se manifiesten años después, en términos de impacto psicológico”, ha añadido la catedrática en la facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Encarnación Sarria. 

Aprendizaje común: hacia un modelo equitativo

Las reflexiones llevan a afirmar que no valen los viejos modelos explicativos, ni vale el viejo modelo de crecimiento, ni vale una globalización desigual y debilitadora. Las lecciones que emergen de la gestión de la pandemia deben ser consideradas para conseguir el éxito en retos como la transición ecológica. La crisis de la COVID-19 ha demostrado que el futuro no está escrito y que la suma de conocimiento, colaboración y voluntad política constituyen una potente tríada para gestionar los grandes desafíos.

El editor de este nuevo número, Juan Gimeno, catedrático de Economía Aplicada de la UNED y fundador de Economistas sin Fronteras, ha destacado que la COVID-19 ha venido a trastocar muchas de las previsiones y de las convenciones dominantes; en los aspectos más relevantes no ha hecho más que poner en evidencia algunos problemas de carácter estructural que tenían nuestras economías desde hace años. “En el número 7 abordamos diferentes enfoques para analizar esta situación, no solo profundizando el ámbito intelectual, sino bajando al terreno para ver qué ha pasado, qué cosas han cambiado”, ha señalado.

En esta revista se analizan en primer lugar esos problemas previos y después los daños causados por la pandemia, a los que ha venido a sumarse el conflicto en Ucrania. “Una brújula equivocada nos lleva en dirección opuesta a donde queremos ir. Tenemos que apostar por las políticas con un suelo, una base social, y un techo, no destruyendo los recursos que nos proporciona el planeta”, ha apuntado Gimeno.

El vídeo de la presentación se puede ver aquí